Después de construir sitios y herramientas para sectores muy diferentes — educación, logística, B2B industrial — me di cuenta de algo: el sector salud en México tiene un problema específico que casi nadie está resolviendo bien.
Los médicos y dentistas independientes necesitan llegar a más pacientes, pero la mayoría de agencias les venden lo mismo que a un restaurante o a una tienda de ropa: "te hacemos un sitio bonito y corremos ads". Y luego pasa lo predecible — la publicidad infringe COFEPRIS sin que el doctor lo sepa, el sitio no captura leads, y el médico termina pagando por marketing que no convierte (o peor, que lo expone a una sanción de hasta $400,000 MXN).
Por eso decidí especializarme. Dejé de aceptar proyectos de cualquier vertical para enfocarme exclusivamente en consultorios médicos y dentales. Eso significa: aprender a fondo la regulación COFEPRIS de publicidad médica, entender cómo funciona la decisión de compra de un paciente privado, y diseñar funnels específicos para agendar citas — no para vender promociones.
Es una apuesta en contra de la sabiduría convencional ("nicha y crece"). Pero si vas a contratar a alguien para tu consultorio, prefieres a alguien que solo trabaje con consultorios.